La Furia concluyó su gira GPS el pasado viernes 16 de mayo en la Sala Vesta de Madrid. Lo cerró con fuerza, con palabras y con el cuerpo: a su manera. Como parte del ciclo Girando Por Salas, ha llevado a diversos escenarios del Estado el disco Ultra, con una mezcla de techno, reggaetón, rap y ternura política. La Furia ha sido desmantelada y reconstruida en tiempo real.
Desde los gritos fríos hasta la tensión corporal eléctrica vivida en directo, cada concierto de La Furia se ha convertido en un espacio incómodo y necesario. Cualquiera que haya estado en Madrid lo sabe: no fue sólo música, fue una experiencia física, una sacudida, un lugar donde el deseo y la lengua (incluido el euskera) se convierten en armas. Y eso también es GPS: ir de habitación en habitación, sí, pero sobre todo, mirar alrededor.
Nos volveremos a ver el 31 de mayo en Iruña Rock.
Fotos: Javier Portillo y Goiko






